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domingo, 4 de diciembre de 2011

Piensa antes de decir. Capítulo 18: Último capítulo.

Capítulo 18: Ultimo capítulo.

Gracias a tod@s los que han leído la historia y les ha gustado, supongo que si de verdad te gusto, no quieres que se acabe y seguramente me odiaras por el final, pero quería hacer una historia que te demostrara lo que pasa en la vida real y no en las de ficción que son las que me gustan a mi.  Espero que sigan leyendo mis historias, nunca suelen acabar como acabo esta, así que en las demás seguro que no me matan un beso. Sofía S.

Pasó una semana y no hubo día que no hablara con él, siempre me decía cosas preciosas y al fin quedamos para ir al cine, la verdad que fue un poco raro, porque tuvimos que hacer que nuestros padres se tragaran que éramos amigos y no se pensaran nada raro, y tampoco fue tipo cita ya que no éramos solo nosotros dos, sino que también eran Lucía,  María y Viviana, (una compañera de clase).
Ya estábamos todas delante del escaparate para comprar las entradas, cuando vi que una figura mucho más alta que yo se acercaba por mi espalda, me giré y lo encontré a él con una sonrisa, yo también le sonreír sin saber que más hacer. Le hubiera abrazado o algo, pero mi madre estaba allí y no quería que supiera lo nuestro.
-Ah, hola.-dijo mi madre.
-Hola.-contesto él. Y en ese momento Lucía me cogió del brazo y me acercó a ella.
-Que sosa eres mi niña, ¿ni un beso ni nada?
-Esta mi madre ¿sabes?
-Vale, vale, a ver si pasa algo en la peli.-todos compramos las entradas y subimos a la plata de arriba a comprar los refresco y lo paquetes de papas.
-Sigo siendo más alta que incluso aunque lleves tacones.-dijo Viviana poniéndome la mano encima del hombro.
-Vete por ahí.
-Pero es la verdad, como no te pongas uno de esos de Drag Queen dudo mucho que seas más alta que yo.-el comentario me ofendió pero decidí dejarlo pasar aunque todo el mundo se empezó a reír. La verdad que también me había molestado el comentario que había hecho cuando le había comentado lo de que te tenía novio, pero supongo que era raro que yo tuviera novio.
-Y a mí no me alcanzas ni con esas.-dijo una voz detrás de mí. Gabriel. Me eché a reí, porque eso si que era verdad, él era muchísimo más alto que yo.
Bajamos las escaleras mecánicas y nos metimos en el cine, allí, justo en la entrada del cine me resbalé porque alguien había sido muy inteligente y había tirado las palomitas justo ahí  y no me caí al piso gracias a una columna que había a mi lado, miré a mi alrededor a ver si alguien me había visto, y me morí de la vergüenza cuando vi que Gabriel me había visto y tenía una sonrisa en la cara.
-Lucía… ¿Me puedes ayudar a subir las escaleras? Es que casi me mato.
-Olvídate, si te caes, te caes tu solita.-le pregunté a las demás y todas me respondieron con lo mismo, así que al final me acerqué a Gabriel y se lo pedí, el me extendió la mano como diciendo que sí y yo le sonreí pero le dije que ahora no, que cuando nos fuéramos a subir las escaleras para sentarnos en la sala y él asintió.
Le dimos las entradas al chico y entramos en la sala, los anuncios no habían empezado y di gracias porque si no si que salía de cabeza incluso con la mano de Gabriel agarrándome.
Llegué al pie de la escalera, Gabriel subió un escalón y me extendió una mano, yo miré a un lado y vi que había una barandilla, negué con la cabeza y la señalé, él siguió subiendo y me pregunte que si era estúpida por no haber aceptado su mano, pero seguramente estaba demasiado nerviosa, porque lo más probable era que esa noche le diera mi primer beso a mi primer novio.
Llegamos a nuestra fila y Lucía nos mando a parar a todos, dijo que primero iba María, luego Viviana, después ella, yo y Gabriel, me hizo gracias que hiciera eso para que Gabriel y yo quedáramos juntos. Abrí el paquete de papas y lo pase para que todos cogieran y según me lo volvieron a pasar empezó la peli, ya que habíamos tardado tanto en colocarnos que habían pasado incluso la publicidad.
Coloqué mi mano en el apoyabrazos y al rato unos golpecitos en el ante brazo me hicieron bajar la cara y vi como Gabriel le había dado la vuelta al brazo para que entrelazara mis dedos con los suyos, coloqué la mano y eso hizo que una sonrisa apareciera en mi cara sin darme apenas cuenta, pero como estaba incomoda, quite la mano, la pase por debajo de su brazo, apoyé mi cabeza en su hombro y volví a entrelazar los dedos. Al rato él puso su cabeza encima de la mía y cuando me giré un momento vi que Lucía no estaba mirando la película y que tenía una sonrisa en la cara. Yo también le sonreí y luego ella volvió a mirar a la pantalla.
Cuando ya había pasado más o menos medía película, me aparté de él, porque ya me estaban dando calambres en los dedos. Lucía me llamó y me acerqué a ella.
-¿El beso para cuando?
-¿No me digas que llevas toda la película mirando para nosotros?
-Bueno, se podría decir que sí.
-¡¿Lucía?!
-¡¿Qué?!-negué con la cabeza.-¿Y entonces para cuando?-le di en la mano y ella  se empezó a reír.
Me coloqué bien en mi sitio, sin acercarme más Gabriel ya que seguro Lucía nos seguiría mirando, pasaron un par de minutos y sentí que alguien me tocaba la cara, lo miré y todo a mi alrededor se volvió negro, había cerrado los ojos sin darme cuenta, y lo más importante, me había atrapado en un beso voraz, al principio no sabía qué hacer, solo me quedé quieta mientras él jugaba con mis labios, era la mejor sensación del mundo, nuestras bocas unidas por un beso… Sin darme cuenta, mis labios cobraron vida y se movieron con los de él, pero yo me sentía insegura ¿y si lo estaba haciendo mal? No sabía qué hacer. Todo era nuevo para mí. Me aparté, quería seguir besándole, pero no sabía cómo lo estaba haciendo, si mal, o bien y como tenía miedo de que no le gustara pues me aparté.  Me abracé a él y las ganas de ir al baño que me habían entrado hacía demasiado tiempo ya me obligaron a levantarme y a pedirle a Lucía que me acompañara, le conté lo del beso mientras entraba en el baño y ella empezó  gritar.
-¡Tú, no grites!
-¿Pero cómo fue?
-No te lo voy a decir.
-¿En serio?
-Sí.
-Por una vez que no miró…
-A joderse.-entré en el cubículo hice lo que tenía que hacer y volví a la sala.
No volvió a pasar nada.
Una semana después:
Gabriel: Hola
Yo: Holaa
Gabriel: ¿Qué tal?
Yo: ¿Bien y tú?
Gabriel: Bien, me alegro.
Yo: Y yo por ti.
Gabriel: Mira tenemos que hablar.
Yo: Ok, ¿qué pasa?
Gabriel: ¿Sabes cuándo nos vamos a ver?
Yo: No ¿por qué?
Gabriel: Porque si seguimos así, quiero que lo dejemos. No me gusta esto de que solo te puede ver una vez cada mucho tiempo
Yo: ¿Estas cortando conmigo?
Gabriel: Sí.
Yo: ¿Por qué no nos vemos?
Gabriel: Sí.
Yo: ¿Te crees que a mí no me molesta que solo nos hayamos visto una vez?
Gabriel: No lo sé.
Yo: Sí, si que me molesta, pero con solo saber que en algún lugar estás tú y que me quieres, hace que no me importe.
Gabriel: Pues a mí si me importa.
Yo: Ya tú y yo somos totalmente diferentes.
Gabriel: En eso estoy de acuerdo contigo.
Yo: Adiós
Gabriel: Adiós.
Las lágrimas caían por mis mejillas y sentí que mi mundo se me venía encima, pero gracias a eso supe que las historia de amor de la vida real no son como la de las películas, que siempre la chica acaba con el chico, en ese momento supe que cuando estas enamorada de alguien y esa persona te deja, el corazón se te parte en dos y sientes un vacio dentro de ti, y ese vacío se intensifica cuando al día siguiente te conectas otra vez en el tuenti y la persona a la que quieres tiene el nombre de otra persona entre corazones, sientes que todo lo que has vivido ha sido una farsa y que jamás esa persona te quiso, sientes que solo te utilizo para pasar el rato. Él me quito mi ilusión sobre el amor, me quitó mi primer beso y me trato como si fuera una trozo de basura y ahora cada vez que lo veo, siento como me tengo que controlar para no estamparle una cachetada en toda la cara y para no llorar desconsoladamente, porque aunque ya no lo quiera, me fastidia que el empezara con la otra chica a los 5 día de dejarme y que a día de hoy, siga con ella. La verdad, si os pasa esto, lo que os recomiendo para que no os duela tanto es que escribáis la historia, os aseguro que con esto te sentirás mucho mejor y os pido algo, jamás perdáis la esperanza de encontrar el amor.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Nueva página.

Holaa a todos. Esta es mi nueva historia, cuenta la vida de Beatriz, una chica muy muy especial. ¿El porque? Leeros la historia :D creo que os gustara. Ah y por si pensáis que es por que voy a dejar las demás, no os preocupéis, es como sustituta de Piensa antes de decir, es que solo le queda un cap, estoy trabajando en el, pero me da mucha pereza, no me gusta esa historia, pero como sé que ha ustedes os gusta pues la sigo escribiendo, un besoo y pasaros, también dejadme vuestra opinión si no es mucha molestia.

http://sincorazon-sofias.blogspot.com/

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Soledad

La soledad es inminente, en un momento u otro la sientes, algunas veces más fuertes y otras no tanto, pero al fin y al cabo la sientes. La soledad es dolorosa, hace que te sientas herido, furioso, estúpido, sientes que todo tu mundo se para, pero aunque no lo sepas, la única razón de eso es para hacerte sentir peor.
Solo quieres apartarte de todos hasta sentir que nadie te vea, aunque ya no lo hacen de todas maneras, quieres que las lágrimas que tanto te están costando aguantar caigan y que nadie las vea, quieres que el tiempo se pare más de lo que ya está para ver si el dolor  y el sufrimiento se van, pero también quieres que una mano se extienda delante de tus ojos y así, de este modo sentir que no estas tan solo, quieres sentir eso aunque solo sea un momento y creo que por encima de todo quieres sentirte ¡QUERIDO!
Los sentimientos cuando sientes la soledad son  contradictorios, quieres muchas cosas, pero... ¿Qué es mejor para ti, quedarte ahí, sin que nadie te moleste y sigan haciendo como si no existieses o que alguien te extienda la mano?
Supongo que es más tentador la mano, pero si nos quedamos solos, la soledad no la volveremos a sentir, porque ya estamos en ella, en cambio si coges la mano ¿quién te dice que no es una broma, quién te dice que cuando ya estés apunto de ponerte en pie no caerás hacia atrás y te des de bruces haciendo que todo duela mucho más que antes?
Supongo que cuando la sientes no sabes que hacer y te pierdes un poco a ti mismo y yo en este momento estoy tan perdida y dolida que todo lo que veo delante de mi, está cubierto por una espesa neblina.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Piensa antes de decir. Capítulo 17.

Capítulo 17:

Disfrutadlo :D

Una sonrisa apareció en sus labios y en poco segundos me miró, le quité el portátil y lo puse encima de mí.
-Eh, espera que no he terminado de leer.-se acercó a mí y vocalizo lo que estaba leyendo. De repente empecé a temblar y tuve que meter las manos debajo del portátil para que no se me notara.
-¿Me puedes dar esa manta?-le pregunté en un susurro, ya que tenía un nudo en la garganta, él se apartó, cogió la manta que estaba encima del apoyabrazos del sillón y me la entregó. Dejé el portátil a un lado y me puse la manta por encima, luego lo volví a poner encima de mí.
Conversación:
Javi: ¿Qué te ha dicho? ¿Tú también le gustas?
Yo: No me ha dicho nada.
Gabriel me miró, me quitó el portátil y se dio media vuelta a los pocos minutos me lo entregó, yo lo miré extrañada y el con un gesto me dijo que mirara la pantalla.
En el recuadro de la conversación:
Tú también me gustas (L)
Mi corazón en ese momento palpitó tan rápido que casi se me sale del pecho, lo miré esperanzada, esperando que no fuera una broma, pero su sonrisa cálida me quitó todas las dudas.
Borré lo que ponía para poder darle la noticia a Javi.
Conversación:
Javi: ¿Estáis saliendo?
Giré el portátil, Gabriel leyó y luego algo confuso se encogió de hombros como preguntándome a mi si yo quería, pero en ese momento llegaron nuestros padres para que fuéramos a comer, comí rápido y fui al salón a los pocos segundos el también se estaba sentando en el sillón.
-¿Tu madre al final tenía razón, no?
-¿En qué?
-En que acabaríamos juntos.
-Supongo que sí.-sonrió
-¿Y ahora qué hacemos?
-No lo sé.
-Gabriel, nos vamos.-su madre acababa de salir por la puerta de la cocina, Gabriel me miró.
-¿Mañana hablamos por el tuenti?
-Por el mediodía no que está mi primo, yo me conecto cuando él se haya ido ¿vale?-asentí.
-Bueno, adiós.-el me miró sin saber qué hacer, pero su madre se acercó, me dio dos besos y se fueron, haciendo que yo no durmiera esa noche.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Concurso De Nanna Doyle

CONCURSO: "MI PROPIA ESCENA"
¡Chicos, venga participad! Probad vuestra forma de expresaros, vuestras ideas, pensad que es como una prueba para vosotros mismos!

¡CONCURSO RASTREADORES DE DRAGONES!

Rastreadores de Dragones te ofrece la posibilidad de añadir tu propia escena.

¿Estás deseando una escena en especial? Una batalla, un beso, una escapada, alguien nuevo…

Pues tu momento ha llegado, porque participando en el concurso de“Rastreadores de Dragones: mi propia escena”, puedes añadir la que tú quieras. (Siempre y cuando yo la apruebe) 

¿Qué tienes que hacer? Fácil:
1.       Escribe la escena que quieres que aparezca. (Todavía no se envía)

2.       Haz un video representando la escena o diciendo por qué te gusta Rastreadores de Dragones (no tienes por qué salir tú, puede ser un video con fotos y letras). Si en vez de video quieres subir una foto real, dibujo, o foto retocada puedes, pero los videos tendrán más posibilidades que las fotos ;)

3.       Envíame el video o la foto a nannadoyle@hotmail.com

4.        Adjunta también la escena escrita. (¡Ahora sí!)

5.        ¡Mucha suerte!

¿Premio? ¡Que la escena seleccionada aparecerá en Rastreadores de Dragones, y con ella, el nombre de su autor/a, y si tiene blog, su blog también aparecerá mencionado! (Para aquellos que prefieran decirlo así: ¡PUBLICIDAD GRATIS!)

¡¡Ánimo a todos!!

PLAZO: HASTA PREVIO AVISO

viernes, 28 de octubre de 2011

Piensa antes de decir. Capítulo 16.

Capítulo 16:
“Ha pasado una semana desde aquello. Es 22 de marzo.  Lucía y Javi no han dejado de repetir una y otra vez que se lo diga y hoy más que nunca, así que me he propuesto decírselo la próxima vez que lo vea, me lo he repetido tantas veces que creo que lo haré. “
Llegué a mi casa después de un largo día de clase, me  puse en el ordenador, escribí un poco, “por si no lo sabíais me encanta escribir” leí otro tanto y cuando bajé las escaleras, me encontré con el olor inconfundible de una barbacoa y de repente el timbre sonó. “Que no sea él, que no sea él, que no sea él”.
-¿Si?-pregunté yo por el telefonillo.
-Abre.-“Mierda, es él”. Le abrí y cerré la puerta del salón, esperando que no viniera, cogí mi portátil y me metí en el tuenti. Busqué un nombre en concreto, lo encontré enseguida. Siempre estaba conectado.
Conversación:
Yo: Hola J
Javi: Holaa
Yo: Tengo un problema.
Javi: ¿Cuál?
Yo: Él está aquí.
Javi: Pues díselo ya.
Yo: No puedo ¿y si no le gusto?
Javi: El todo es arriesgar, si no se lo dices nunca podrás estar con él.”
-Hola.-“¿Por qué coño no te quedas en tu casa?” me pregunté incapaz de decírselo.
-Hola.
-¿Con quién hablas?
-Con Javi.
-¿Te gusta, verdad?-estaban escuchando bien mis oídos.
-¡Que dices!
-Entonces te gusta el tal Carlos ese.
-No, tampoco. No me gusta nadie.- ¿Por qué dije eso, era idiota o qué me pasaba?
-Am, vale. ¿Sabes que hay una tía detrás de mí?
-¿Te lo pidió?
-Sí.
-¿Y por qué no le dices que sí?- “si te gusto, este es un buen momento para decirlo, te lo estoy poniendo en bandeja.” Deseé que me lo dijera.
-Porque es fea.
-Que capullo.-se encogió de hombros, luego hubo un largo silencio.- ¿Sabes? Realmente si me gusta alguien.
-¿Estaba en el asadero el otro día?
-No.-contesté mecánicamente, realmente no me entendía.
-Am.
Conversación:
Javi: ¿Alicia? ¿Estás ahí? Yuhuuu
Javi: Alicia, contestamee.
Javi: Cuando decidas hacerme caso me lo dices ¿Ok?
Yo: Lo siento, estaba hablando con Gabriel.
Javi: ¡¿Se lo dijiste?!
Yo: ¡No!
Javi: Pss
Yo: ¿Javi, se lo dices tú?
Javi: Venga, anda.
Yo: Thankss
Javi: -.-“
-Gabriel, mira. – en el recuadro de la conversación con Javi puse: ¿Sabes quién me gusta? Tú.
Gabriel lo cogió lo miró, borró lo de tu y se lo envió a Javi. “¿Pero qué haces? Con lo que me costó decirlo.”
Conversación:
Javi: ¿Esto es parte del montaje?
No le respondí:
Javi: Ok. Ahí va:
Javi: Gabriel, no sé si lo sabes, pero a la idiota de Alicia le gustas. ¿Así?
Yo: Sí.”
Gabriel me quitó el portátil de las manos.

Micro relato.

-¡Mamá, mamá!-le miré el rostro, sus ojos estaban cerrados, su cara seria, su pulso demasiado tranquilo, le di un ligero toque en la mejilla. No respondió. Otro más, y como respuesta recibí un inquietante silencio.- ¿Mamá? ¿Mamá?-lágrimas indeseadas salieron de mis ojos y se precipitaron por el vacio de mis mejillas. Cogí su cabeza y la posé sobre mi regazo. Estaba pálida, no tenía color en la cara. Su pelo rojizo le rodeaba la cabeza como una especie de corona. En ese momento, me di cuenta  de que ya no volvería a ver esos preciosos ojos verdes, que me mostraron tanto amor, ni tampoco su sonrisa, que tenía los dientes ligeramente torcidos, no la volvería a ver hacer nada, Le toqué uno de los costados para levantarla y un líquido caliente y viscoso me llenó las manos.
Me levanté con paso vacilante del suelo, y llamé a la única persona que sabría qué hacer. Mi padre. Esa misma noche era Halloween  y él era decorador. ¿Pero… Sería capaz de dejar sus prejuicios y volver a la casa que abandonó hace ya tanto tiempo?
-¿Si?
-Pa-papá.-tartamudeé.-Mamá… ha-a si-si-do asesinada.-pi-pi-pi. Mi padre había colgado. Una risa escalofriante, malvada y aniñada a la vez se escuchó a mis espaldas. Giré sobre mis talones y no había nada, volví a girar y a girar, ¿Dónde estaba? La risa procedía de todos lados y de ninguno a la vez. Algo me tocó el hombro. Unos ojos rojos y grandes me miraban con una sonrisa maliciosa en los labios. Movió la cabeza ligeramente hacia la derecha y con una voz aguda como unas uñas arañando la  pizarra susurro:
-¿Truco o trato?


lunes, 17 de octubre de 2011

Piensa antes de decir. Capítulo 15.

Capítulo 15:
Después de mojar un poco a los presentes, la madre de María llego y se llevó a María y a Lucía, dejándonos a Laura, Gabriel y yo solos.
-Apaga la tele, ya no hace falta que nos peleemos por el mando, ya todos se han ido, además las canciones me están empezando a aburrir.-dijo Laura.
-Sí, ya, dame el mando.-ella estiró el brazo y cogió el mando y me lo entregó yo apagué la tele, luego nos miramos todos sin decir nada. Levanté las piernas del suelo y las subí a las de Gabriel, él las miró y luego me miró a mí,  yo le sonreí y no me dijo nada. Laura entró dentro para ir a buscar el teléfono para llamar a sus padres.
Bajé las piernas y según estuvieron en el piso, las de él se alzaron y se pusieron encima de las mías, yo me eché a reír.
-¿Estabas esperando para que las bajara?-él solo se encogió de hombros.
-¿Qué cómodo tú, no?-Laura, acababa de llegar, apartó las piernas de Gabriel y las puso ella. ¿Queréis saber algo? En ese momento la odié a ella y odié a la madre por haberla parido. Sentía que todo era tan perfecto, como si fuéramos una pareja, yo mirándolo a los ojos y el a mi… Pero no, tenía que aparecer alguien y fastidiarme la existencia. Miré sus piernas con añoranza, extrañando el contacto de su piel con la mía y luego lo miré a él, y a lo mejor fueron cosas mía, pero me dio la sensación de que a él tampoco le había gustado nada que ella le quitara las  piernas.
Estuvimos hablando de cosas sin importancia, luego le pedí el móvil a Laura para poner algo de música, ya que todo era súper aburrido, ella me lo entregó, puse Airplanes de B.o.B y Hayley Williams, una canción algo vieja pero una de mis preferidas.
-Por favor, esa otra vez no.
-¿Por qué no? A mí me gusta
-Ya sé que te gusta, pero no paras de escucharla.-siempre me fastidiaba todo, y sin darme cuenta, su móvil se me cayó al suelo y la tapa, la batería y todo salió por los aires.-¡¿Qué has hecho?! ¡Mi móvil!
-¿Yo? Nada.-dije recogiendo las cosas del piso. Ella suspiro.
-Eres un desastre.-dijo cogiendo “el móvil” de mi mano, lo junto todo y en ese momento apareció el padre y se tuvo que ir.
-Adiós, Laura.-“¡Bien! Ahora me quedo sola con Gabriel” y en mi mente me reí de mi misma, mala amiga y encima patética.
-¿Cuándo te vienen a buscar tus padres?-le pregunté.
-No sé, ¿por? ¿Quieres que me vaya?-“¡No!” gritó mi subconsciente.
-No, solo es para saber.-él asintió.
-¿Tu qué crees? Lo de las gafas me refiero, ¿estoy mejor así, con gafas o sin ellas? ¿Me pongo lentillas?-en una conversación anterior, habíamos discutidos todos, que qué me quedaba mejor, todo el mundo decía que me quedaban mejor las gafas, pero Javi que siempre va contra marea, dice que estoy mejor sin ellas. La verdad, yo me veo rara sin las gafas.
-Me gustas mas con gafas, con ellas te disimula esto.-dijo levantándome las gafas y tocándome las ojeras.
-Ya, eso son ojeras.
-Sí, eso.-en ese momento sonó una pita.-Esos deben de ser mis padres.-dijo levantándose de la silla, luego me miró a los ojos.-Adiós.-dijo y con la misma se fue.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Piensa antes de decir. Capítulo 14.


Capítulo 14:

Este capítulo va para las personas que siempre están ahí para leer mis historias, que sepáis que os aprecio.

-Laura, dame el mando.-dije yo, llevábamos un buen rato peleándonos por el mando de la televisión, ella quería poner una canción y yo otra.
-Olvídate.-dijo escondiendo el mando tras de sí. Me abalancé sobre ella e intenté quitarle el mando, algo que no sirvió de nada ya que ella pegaba patadas y manotazos.
-No te preocupes-dije levantándome y fulminándola con la mirada.-Cuando menos te los esperes te lo quitaré.-le amenacé y ella soltó un bufido.
-Sigue soñando Lisa.-dijo con una sonrisa malvada en la cara, la verdad era que a veces me daba miedo.
Miré a mi alrededor, pero por alguna razón no veía a Lucia por ninguna parte, decidí no darle más vueltas y empecé a idear un plan para quitarle el mando a aquella bruja que tenía por amiga. Gabriel por otro lado, nos estaba mirando a nosotras dos, seguramente pareceríamos dos niñas pequeñas, pero yo solo quería escuchar las canciones que yo quisiera, porque la verdad, no había mucho más que hacer.  Javi, Leo y Carlos se acababan de ir, así sin ningún adiós, y la verdad era que sin ellos aquello era muy aburrido.
No le había prestado mucha atención a Javi, pero estaba segura de que a él no le importaba ya que sabía mis sentimientos.
Al poco rato por fin conseguí el preciado mando, después de unas cuantas discusiones, robé mientras ella estaba despistada y puse una de las canciones que me gustaban, pero no sirvió de nada, ya que Lucía apareció y la verdad era, que tenía mala cara. Me iba a acercar a ella con el mando en la mano, pero me lo pensé mejor.
-¿Me lo guardas?-le pregunté a Gabriel.
-Dame.-me contestó.
-No se lo des. Te advierto.-el asintió.- Prométemelo.
-Que sí, pesada.-deposité el mando en su mano y me di la vuelta para ver que le pasaba a Lucía.
-¿Estás bien?
-No quiero amargarte el día.-respondió mirando al suelo.
-Ven.-dije levantándola de la hamaca y llevándola al patio delantero.-Dime qué te pasa ya.
-Déjalo, de verdad que no quiero hablar de eso.
-Vale, pues anímate.-ella hizo una mueca, me eché a reír y nos acercamos a la fuente para sacarnos una foto, luego de sacarla, ella miró el agua con mala intenciones y yo grité:
-¡Ni se te ocurra!-pero ya estaba mojada, me llené las manos de agua y nos echamos a correr, la moje un poco y después le sugerí que mojáramos a los demás, y eso fue lo que hicimos.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Piensa antes de decir. Capítulo 13.

Piensa antes de decir:
Capítulo 13:
Le puse un plato y le di a elegir para que comiera lo que él quisiera. Empecé a hablar con él de varias cosas sin importancia, Lucía, me miraba de vez en cuando y me sonría, yo le respondía poniendo los ojos en blanco. “Está niña es…” pensé, luego me levanté para sacarnos fotos, y mientras caminaba, bailaba. 
Nos sacamos varias fotos y cuando Gabriel terminó de comer se acercó, yo le cogí del brazo y le dije a Lucía que nos sacara una foto, ella asintió y la sacó, luego le pedí la cámara para ver la foto y oí una carcajada detrás de mí.
-¿De qué te ríes?-le pregunté a Gabriel con una mirada desafiante.
-De que te saco una cabeza, que bajita eres…-le fulminé con la mirada.
-No soy baja. Tú eres el alto.-en ese momento una de la chiquillas me cogió del brazo y me hizo posar para varias fotos. Miré a Gabriel de reojo y vi que estaba sentado a un lado, apartado. La verdad, me dio pena. Realmente no sabía por qué había venido, no conocía a nadie y estaba claro que él sabía que pasaría algo así, no lo entendía de verdad que no. “¿Por qué está aquí? ¿Por qué vino desde tan lejos para venir a esté asadero? Decidí preguntárselo a Lucía y ella me echó una mirada como diciendo: ¿no es obvio?
-¿Qué?-dije encogiéndome de hombros.
-A veces me pregunto que si eres boba o simplemente te lo haces.-alcé las cejas.- Lisa, vino por ti, ¿por qué si no estaría ahí sentado mirando para los celajes? Nadie haría algo así si no fuera porque le gusta alguien.
-¿Tú crees?
-Estoy segura.-asentí y me acerqué a él.
-¿Ahora quién es el azorado?-simplemente me dedicó una sonrisa.- ¿No te aburres?-se encogió de hombros, parecía que no tenía la intención de hablar.- ¿Por qué has venido?
-¿Por qué me invitaste?-le miré con una cara un tanto extraña y suspiró.- Mejor que estar en mi casa jugando a la play es ¿no crees?-asentí, ¿así qué solo era por eso? Sentí una punzada de dolor en el pecho. ¿Pero qué más esperaba? ¿Qué me mirase a los ojos y me dijera que me quería? ¿Qué la razón de que estuviera allí era simplemente que quería estar conmigo y nada más? Soy muy ingenua ¿no creéis?
Todo se juntaron para sacarse una foto y yo que soy muy entusiasta y también porque quería salir de allí, me abalancé sobre Carlos que estaba sentado en el piso y pegué un grito. Cuando vi la foto no pude hacer otra cosa que reír y reír. Solo salía posando María, Carlos estaba mirando hacia la derecha,  Javi estaba de rodillas detrás de Carlos con las dos manos levantadas con el signo de victoria y mirando hacia dios sabe dónde, Leo salió con la cabeza cambada porque se estaba colocando el pelo y yo salía con las manos apoyadas en la pierna de Carlos y mirando al cielo con la boca abierta. Todo un espectáculo, quien nos viera pensaría que estábamos borrachos y eso que lo más fuerte era coca-cola sin cafeína.

jueves, 25 de agosto de 2011

Piensa antes de decir. Capítulo 12.

Capítulo 12

 Lo siento muchooo se que hace tiempo que no subo y de verdad lo siento, solo espero que este capítulo os guste. Un beso :) Hay va el capítulo:


-Lisa, no te preocupes.-me decía Lucía, yo no dejaba de mirar la puerta, esperando con todas mis fuerzas, deseándolo aún más, que el subiera aquellas escaleras para así hacer que mi corazón se sintiera tan solo, solo quería que el estuviera allí, aunque no pudiera abrazarlo por miedo, aunque no pudiera hacer nada, solo quería que viniera.
-Lucía, acompáñame a hacer la tortilla.-dije, ella se levantó y me acompañó.
-¿Estas bien?
-Sí, no pasa nada.-dije con una sonrisa triste, saqué la tortilla de la nevera y la metí en el microondas.
-Bueno, pues ahora que tu estas bien, yo no lo estoy.-dijo con una sonrisa -Tengo mucha hambre así que termina ya con esa tortilla.-me eché a reír, su cara daba mucha risa.
-Y encima los olores no ayudan ¿verdad?
-No, la verdad es que no.-el microondas pitó y yo cogí un paño para sacar el plato, empecé a cortar la tortilla y vi como Lucía se la estaba comiendo con la mirada.
-Coge un trozo anda.-me miró esperanzada, sus ojos emitían una luz de alegría.
-¿De verdad?-asentí, ella cogió el trozo y se lo echó a la boca, yo me eché a reír.
-Saca la, seguro que aquellos también tienen hambre.-ella asintió la sacó y yo me quedé poniendo otra tortilla y cortando el pan, cuando lleve las otras dos cosas para afuera, ya no quedaba más que un trozo de aquella tortilla.
-¿Quién la coge?-preguntaron las chiquillas que estaban en la mesa, ellas se miraron mutuamente.
-Yo.-dije cogiéndola y haciendo un visto y no visto de aquel trozo de tortilla, ellas me fulminaron con la mirada y yo me eché a reír. Ellas eran demasiado.-Aquí os dejo otra tranquilas.-dije sentándome, ellas esbozaron una sonrisa.
Cuando la tortilla se estaba acabando, miré a los chiquillos que estaban en la barbacoa y pregunté:
-¿Ellos la han probado?
-No.-dijo una de ellas, los chiquillos se dieron la vuelta y cogieron los trozos que quedaban.
-¡Oye!-gritamos todas, ellos se encogieron de hombros mientras masticaban.
-La verdad es que no me cabe nada más.-dije ellas asintieron.


Ellos terminaron de hacer la carne y las salchichas y las pusieron en la mesa.
-¿Lucía, nos hacemos una foto así?-le pregunté mientras me metía la salchicha en la boca y sonreía con casi toda esta por fuera. Ella me miró y se empezó a reír.
-Parece otra cosa.-dijo mirándome a la cara y soltando una carcajada muy escandalosa.
-¡Guarra!-le grité yo mientras me reía con ella. Me enfade y miré hacia otro lado.
-Oh, venga, no te enfades, vamos a sacárnosla.
-No, ahora no quiero.
-¡¡Vengaaa!!-asentí, cogí la salchicha y nos asamos la boca, ¡estaba ardiendo!-Sácala  ya que me quemo.-yo no pude aguantar la risa, nos sacaron la foto, dejé la salchicha en el plato y empecé a reír y no podía parar, al final todo el mundo se acabó riendo por mi risa.
Terminamos de comer y cuando dejé el tenedor encima de la mesa alguien entró por la puerta e hizo que se me plantara una sonrisa estúpida en la cara.
-Siento llegar tarde, mi padre no estaba y mi madre tenía que esperar por él.
-No pasa nada.-dije mientras me levantaba.
-Toma, el dinero.-me extendió un billete de cinco euros que yo le di a mi madre, diciéndole que me diera un euro para darle.
-Cuiden de él.-dijo el padre poniéndole una mano encima del hombro a Gabriel, yo puse los ojos en blanco y él se fue.
-Gabriel, estos son Carlos y Javi, Carlos, Javi, este es Gabriel.-dijo mi madre presentado.
-¿Mamá?-dije yo con cara de incredulidad, ella se encogió de hombros y se fue.
Bueno no es muy grande, pero os pido que me dejéis un comentario diciendo que os parece, pronto subiré el siguiente.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Piensa antes de decir. Capítulo 11.

Capítulo 11.
Por fin llegó el viernes, todo el mundo había quedado en venir a las 7, menos Lucía y Carlos que venían antes. Lucía llego a las seis para elegir la ropa juntas y eso. Y Carlos a las seis y media, siete menos algo para fastidiar.
Lucía no sabía llegar a mi casa y la tuve que ir a buscar a la calle de arriba. Era la primera vez que hablaba con la madre y era súper simpática. Luego de que le dijera que tuviera cuidado fuimos a mi casa y nos metimos en mi habitación.
Abrí mi ropero y Lucía se sentó en el piso, ya que en la ultima repisa estaban todas mis pinturas, pulseras, collares y demás y se puso a investigar.
-¿Por qué todo el mundo cuando entra a mi habitación hace lo mismo?-ella se echó a reír.
-¿El qué?
-Ponerse a registrar.
-Perdona, pero has abierto tu el ropero.
-Bueno, vale.-se puso a mirar las cosas y cogió un joyero de madera que era de Hawai que me había traído mi tía de ese mismo sitio para el regalo de mi comunión y dentro había una carta y empezó a leerla.-¿Que haces?
-¿No tienes más cartas?
-Si que tengo.-me levanté y de una caja que tenía paja roja y un osito de peluche muy pequeño, saqué un montón de cartas.
-Bonito sitio para guardar las cosas.
-Me registran mucho.-dije mientras me reía. Ella asintió y las empezó a leer. Eran cartas de San Valentin, no eras de chicos si no de amigos que me decían que era muy buena amiga.
-Recibiste unas cuantas ehh.-asentí. Después de un rato Lucía me preguntó:
-¿Qué me pongo?-me preguntó ella sacando varios conjuntos de una mochila. Habían varios, pero cuando sacó el último lo tuve claro. Era una falda gris alta con cuatro botones y un vuelo, una nadadora blanca, unas medias grises y unas botas blancas.
-Ese.
-¿Este? ¿No crees que es mucho para estar aquí?
-No, ponte ese.-ella asintió.-Me voy a duchar. Cámbiate tu aquí.-ella volvió a asentir y yo me fui a duchar, cuando volví, ella ya estaba vestida, abrí mi ropero, pero no sabía que ponerme para estar guapa, ya que toda mi ropa era de diario y no me podía poner el vestido que yo quería porque hacía frío, así que al final me puse algo que no me convenció nada. Una camiseta roja, con un chaleco suelto, negro, un vaquero y unas botas negras hasta las rodillas.
Cuando terminé de vestirme llegó Laura, después Carlos (se había retrasado). Bajamos y empezaron a llegar más gente que oía de milagro ya que Laura tenía la música a tope. Me lo pase súper bien durante una hora y media, pero al ver que Gabriel no venía mi corazón se rompió en dos.

martes, 2 de agosto de 2011

Piensa antes de decir. Capítulo 10.

Capitulo 10
El lunes llegó le conté lo ocurrido a Javi, aunque por miedo a lo que pensara de mi, no le dije todo.
-¿Y? ¿Solo eso?-asentí.-Pss.-la verdad es que a veces era un poco pasota. El resto del día fue normal.
Pasaron un par de días y me fue haciendo más y más amiga de Lucía, a la cual en muy poco tiempo le conté que estaba "enamorada". Ella se lo tomó como una noticia cualquiera ya que no conocía mi carácter y no me había visto crecer como lo habían echo mucho de mis compañeros, los cuales pensaban que yo era "la-que-nunca-va-a-tener-novio"
Realmente no paso nada interesante entre Gabriel y yo hasta que un día me dio por hacer un asadero con mis amigos.
Lo tenía todo planeado y había pasado un mes, más o menos desde lo ocurrido en el barco y yo y Lucía eramos inseparables o al menos por mi parte y le conté que tenía intención de invitarlo para que lo conociera pero que creía que no iba a ir porque vivía muy lejos.
-Tu invita le.-fue lo único que me dijo, yo asentí y en esa semana lo vi.
-Hola.-dije cuando llegué a su casa, me senté en la mesa. Él no estaba allí, estaba arriba y como siempre, cada vez que me tenía de espaldas me daba en un costado.
-Voy a hacer un asadero ¿quieres venir?
-Vale, ¿cuando?
-El viernes.
-Tengo piscina.
-Es por la noche. ¿A que hora terminas?
-A las 8, ¿a que hora empieza eso?
-A las 7 pero si quieres puedes venir después de eso.
-Vale, a las ocho estaré allí, bueno si mi madre me deja, ¿mamá puedo ir?-ella se giró y asintió.
-¿Pretendes que tu madre te lleve hasta mi casa?-preguntó mi madre.
-Si no me lleva ella voy en el autobús.
-Pero si tu nunca has cogido un autobús.
-Pues sino me llevas lo cojo.
-Yo te llevo no te preocupes.-dijo la madre para que se cayara.
-Pues nos vemos allí.
-Tienes que llevar 4 euros.
-¿Qué cara, no?
-Es para la comida.
-Entonces vale.-y en ese momento empezamos a hacer la lista de lo que ibamos a comprar.

domingo, 31 de julio de 2011

Advice




 Chistina Grimmie. Me gustó su voz y su música desde que la escuche
.


Don't look down
Cuz it's easy
You're falling from faults
Just letting it take it's own course
And picking it up when it's over
Don't be afraid
Cuz the chances are there for to take
But treasure the choices you make
And know when you must take it slower
You may think you've had it rough
And try to give it up
But when you think you start
Just go another way
Don't let go the good times
And let the bad times know you feel fine
And wear your heart out on your sleeve
Love is all, love is all you need
Don't be rushed
Cuz hurrying causes mistakes
And make sure to give more than take
And know when you must take it slower
You may think you've had it rough
And try to give it up
But when you think you start
Just go another way
Don't let go the good times
And let the bad times know you feel fine
And wear your heart out on your sleeve
Love is all you need
Feel with all your senses
Make sure to let down your defenses
There's just one way to make you see
Love is all, love is all you need
Take a chance now cuz it's easy
Take a chance now for you and me
Take a chance now you can reach it
Take a chance for me
Don't let go the good times
And let the bad times know you feel fine
And wear your heart out on your sleeve
Love is all you need
Feel with all your senses
Make sure to let down your defenses
There's just one way to make you see
Love is all, love is all you need

B-e-a-utiful


Me encanta!! (L) La escuché ayer por primera vez y espero que a vosotros también os guste
Verse 1
She read me the note he left on her bed
Snuck in her room right after she left
And put petals on the ground
Her head on his shoulder they walk down the hall
I'm left to wonder will i ever fall in love
And where is he now
Prechorus
She's with him, i'm in the back seat
Know it's not right but it hurts when they're laughing
And i've never been where they are
Chorus
I wanna be blown away
I wanna be swept off my feet
I wanna meet the one who makes it hard for me to breathe
I wanna be lost in love
I wanna be your dream come true
I wanna be scared of how strong i feel for you
Just call me beautiful, call me beautiful
Call me beautiful, call me b-e-a-utiful
Verse 2
Friday night she wore his jersey to the game
In the front row screamin out his name
As he turns to her and smiles
Every where i look people holding hands
When am i gonna get my chance at love
My chance at love
Prechorus 2
Cuz she's with him, i'm still hurting
Try to pretend but it's not working
I just wanna be where they are
Chorus
I wanna be blown away
I wanna be swept off my feet
I wanna meet the one who makes it hard for me to breathe
I wanna be lost in love
I wanna be your dream come true
I wanna be scared of how strong i feel for you
Just call me beautiful, call me beautiful
Call me beautiful, call me b-e-a-utiful
Bridge
My heart is waiting for your love
My hand is waiting for your touch
My lips just wanna be kissed by you
Chorus
I wanna be blown away
I wanna be swept off my feet
I wanna meet the one who makes it hard for me to breathe
I wanna be lost in love
I wanna be your dream come true
I wanna be scared of how strong i feel for you
Just call me beautiful, call me beautiful
Call me beautiful, call me b-e-a-utiful
Beautiful, call me beautiful
Call me beautiful, call me b-e-a-utiful

viernes, 29 de julio de 2011

Piensa antes de decir. Capítulo 9.

Siento que el capítulo sea tan pequeño, pero no se como seguir. Un beso y gracias por pasaros y gastar vuestro tieempo leyendo en mi página.
Capítulo 9.
Empezamos a caminar. Íbamos a volver donde estaban nuestras madres. Y al pasar por uno de los sitios un hombre se nos quedó mirando a Gabriel y a mi, Gabriel no se dio cuenta, pero yo si. 
-¿Te duele?-preguntó, yo negué con la cabeza. Seguimos caminando en silencio, y al llegar, nos sentamos cada uno en una butaca vacía.
-¿Dónde estabais?-preguntó mi madre.
-Dando vueltas.-contesté yo.-Mami, dame un paquete de papas. (soy canaria así que yo digo papas, ustedes le dicen patatas ¿no? Bueno sigo con la historia).
-Cógelo en la bolsa.-asentí y lo saqué, le ofrecí a todos, pero a Gabriel no le gustaban, eran a la vinagreta. Estuvimos un rato hablando, hasta que Gabriel se estiró, y me empujó con el pie, yo le pisé y estuvimos un montón de rato haciendo el bobo.
-¿Vamos a dar otra  vuelta?yo asentí y nos levantamos.
-Ahora volvemos.-le dije a mi madre, ella asintió y nosotros nos fuimos, nos quedamos un rato mirando el mapa del barco y luego fuimos por la parte de abajo, subimos las escales cuando ya no quedaba nada y mira tu que casualidad, llegamos al mismo lugar de antes, en los camarotes. Estuvimos hablando un rato, luego aparecieron unos hombres y le preguntaron a Gabriel algo el dijo que no y se fueron.
-Vamonos, me quiero ir ya.-él se levantó y se echó a correr, no lo encontraba.-Gabriel, Gabriel, Gabriel...-le llamaba, de repente apareció y me estampó contra la pared del barco. Me quedé mirando sus ojos y el los míos. Os juro, que pensé que me iba a besar, lo estaba deseando con todas mis fuerzas, deseaba que diera un paso al frente y me besara, quería que hiciera que me sintiera querida. Pero al ver que no hacía nada, intenté quitarme sus manos de encima, pero no lo conseguí, no me soltaba. Hasta que al final me pude librar de él y le dije que me iba. Entonces vino por detrás y me dio con la mano en la cabeza, me paré y le miré.
-¿Qué? Solo te portas bien conmigo mientras estamos en ese cuadro.-lo dije de broma, pero en el fondo estaba enfadada, él me miró y no me dijo nada. Volvimos con nuestros padre porque íbamos a embarcar. Nuestros padres se dignaron a aparecer y bajamos a buscar lo coches. Cuando llegué a mi casa, me quedé dormida pensando en el...

lunes, 25 de julio de 2011

Piensa antes de decir. Capítulo 8.

Capítulo 8.
Según terminamos de sacarnos la foto, su madre nos llamó para que jugáramos a las cartas, el fue primero y le dije que quería jugar con él y no con su madre, el asintió y se acercó a nuestras madres y según el terminó de hablar su madre me miró con mala cara, así que me acerqué:
-¿Cómo que conmigo pierdes?-me encogí de hombros y miré a Gabriel, el se limitó a mirarme.
-Es que es la verdad, si juego contigo pierdo, si juego con él no.-dije con una sonrisa, ella me fulminó con la mirada pero se levanto para que yo pudiera ser la pareja de juego de su hijo. Como no, cuando ya habíamos ganado todas las partidas y nos cansamos, quise ir a dar una vuelta y le pregunté a Gabriel si quería ir conmigo, él se levantó y me enseñó el barco, ya que él ya lo había visto.
Subimos las primeras escaleras y me llevó hasta la otra punta del barco, en un momento me molestó y yo empecé a correr detrás de el, pero era demasiado rápido, cuando llegamos a los camarotes, me enseñó que solamente estaban los pares.
-¿Y lo impares?-pregunté sin comprender, él se echó a reír.-¿Son estás pequeñas puertas?-el negó con la cabeza.
-Ven.-me llevó por otro sitio y allí estaban los impares. Me eché a reír. Luego cuando terminamos de ver los camarotes, había una barandillas y un cristal, desde allí se podía ver el mar y las luces de mi isla, Gran Canaria.  El se puso a hacer el bobo, pasando por encima de la barandilla, yo como soy muy baja no llegaba. Al fin dejo de hacer el bobo y se sentó.-¿Que te cuentas?
-La verdad, nada.
-¿No sales con tus amigos?
-Ellos se pueden decir que pasan de mi, parece que solo me utilizan. Van al parque y todo y no me invitan.
-Azorada.-siempre me llamaba así y eso me sacaba de quicio.
-Deja de llamarme así.-le dije, él bajo la cabeza. Luego yo, miré por la ventana, sentía sus ojos en mi, no los apartaba.-¿Sabes? Por eso leo tantos libros, para olvidarme de mi mundo, olvidarme de lo triste que es, todo el mundo me deja. Cuando leo siento que estoy en otro sitio, todo a mi alrededor se difumina y solo es lo que contiene el libro.-el asintió y no dijo nada, yo me senté delante de él, luego le miré la cara, me perdí en sus ojos marrones.-¿Y tu? ¿Que haces tu? Cuéntame tu vida.
-Mi vida no es interesante.-estaba muy serio, era raro en él, siempre se reía de mi.
-Bueno ¿Qué tal tu novia Claudia?-le dije para molestarlo. No era su novia, para nada, solo era una chica que los dos odiábamos a muerte, me encantaba joderlo con ella.
- Ja, ja, ja, no es mi novia.-me miró con mala cara. Que buena soy destrozando los mejores momentos ¿verdad?.-Y tu que estas con alguien que acaba con a.
-No soy lesbiana.-dije pensando solo en una persona, que era esa estúpida niña creída que estaba detrás de Gabriel, aunque el no lo supiera, yo lo sabía.
-Es un tío.-entonces empecé a pensar en gente que conociéramos los dos, entonces caí, Juanfra, su primo, la persona que más mal me caía en este mundo. Luego lo aprendía a odiar más aun, pero eso es otra historia.
-Am.-nos quedamos callados.-Bueno, vamos a volver.-él asintió y yo me levanté. Le extendí las manos para que las cogiera y poderlo levantar. Pero al hacer eso, yo no sabía que había una viga detrás y me pegué un tortazo tan fuerte que la cabeza me iba a estallar, yo pensé que se iba a reír, pero no, yo agaché la cabeza y el puso su mano encima de donde me había dado, se hizo para atrás llevándome con el, pero yo me separé y salí de detrás de la barandilla. Me ponía muy nerviosa su contacto.

jueves, 14 de julio de 2011

Duele...

Duele mucho acostumbrarte al comportamiento de una persona y que después de la noche a la mañana cambie, cambia sin que te des cuenta. De quererte con locura, o simplemente quererte pasa a insultarte, decirte que eres una mierda, a gritarte, echarte la bronca por todo, pasar de ti, no hablarte si no lo más mínimo y eso duele, puede que no sea su intención pero hacen que una persona derrame lagrimas y se sienta totalmente sola en el mundo sin nadie a quien poder abrazar para consolarse, ya que esas personas, las que cambiaron su forma de ser contigo y no con los demás, eran las que hacían eso, eran las personas que te hacían sentir viva por un momento, feliz, querida... Y al no estar no sientes más que oscuridad en el corazón, se va cayéndose a pedazos, marchitándose, llenándose de odio y muriendo poco a poco. Lo más probable sea que su comportamiento sea pasajero, pero puede que el corazón de esta persona, cuando esos estén listos para volver a su habitual comportamiento, no tenga cura. Yo os quiero, ¿por que no podéis volver a vuestro comportamiento, al que me habéis acostumbrado y quererme, cuidarme y soportarme?

Creo que esta es la verdad de la palabra amigo.

Existe una palabra, que casi todo el mundo usa sin pensar, esa palabra se utiliza para calificar a una persona en tu vida, a veces pones a una persona en ese grupo y esa persona a lo mejor no se merece estar ahí, la pones sin pensar, le vas cogiendo cariño hasta que un día te apuñala sin previo aviso,
te duele, te desangras por dentro, lo único que quieres hacer es encerrarte en tu habitación y echarte a llorar, piensas en como no lo viste venir.
Esa palabra es amigo, una persona que por mi parte es muy sabia, me dijo que compañeros ay muchos pero que amigos hay muy pocos, en el momento en el que me dijo eso me quede pensando, sabía que tenia razón pero pasaba de pensar en eso, ahora que tengo la mente despejada y bien, veo que tiene razón, amigo es el que siempre esta ahí y no te ayuda para que le des algo a cambio, el amigo de verdad es quien sin pensarlo dos veces te ayuda y te cubre las espaldas, es aquel que te da consejos y esta ay para lo bueno y para lo malo, la persona que me dijo eso, sé que no es compañero , es amigo, porque esa persona esta ahí para todo, lo único que tengo que hacer es llamarla, y me escucha sin pensarlo, después, me dice la verdad, lo que yo no veo por la ira o por la desesperación, me abre los ojos, me dice si la niña he sido yo o la otra persona, me dice que si lo que he hecho está mal o bien, me ayuda a comprender, y antes de decirme adiós porque esta arto de mis problemas, se asegura de que estoy bien, y a lo mejor esta arto pero me miente para que pueda desahogarme y no cometa una tragedia, o por el simple hecho de ayudarme. Sé que en este mundo hay muchísimos compañeros, y ellos son los que entran y salen, puede que te dejen huella porque has cometido el error de llamarlos amigo cuando verdaderamente no lo es, yo , he cometido ese error un montón de veces, pero a la hora de la verdad me he dado cuenta de quién es quién, y doy gracias a dios por eso, la suerte muchas veces se ha reído de mí y me ha hecho sentir muy mal dando amigos que no lo son, pero otras veces no sé si por lastima o porque me lo merecía me ha dado amigos que verdaderamente valen la pena. Espero que tú no cometas mi error y sepas diferenciar.
Esto es para los que son mis amigo (Joel, Vivi, Elizabeth, belen...) y tambien para mi familia, que son femiliares y ademas amigos.
By: Sofia (L)

La vida.

La mayoría de las veces la vida es injusta, nos fastidia, nos hace dudar, llorar y sentirnos mal. Te hace pasar por millones de dolores para que después llegue un día en el que te vas y dejas todo atrás, con seguridad no se que pasa después de morirnos, No se si el dolor se va o se queda ahí recordándote lo que has pasado, no se nada, no se si hay una nueva vida, no se si te reencarnas y vuelves a la vida para pasarlo mal de nuevo, porque ninguna vida es perfecta, siempre hay algo que te hace llorar, siempre hay alguien a quien echar de menos... Ni las personas ricas y famosas se libran del dolor de estar aquí, en la tierra, con vida. Nada es fácil, todo es un contaste dolor aunque sea la más mínima cosa nos hace recordar cosas que duelen o nos hace sentirnos mal. A veces no creo en la felicidad, la gente va buscándola pero ¿realmente existe? O solo son momentos en los cuales el dolor se esconde para darnos un respiro, no lo se. Yo no creo en ella por que a mi no me a durado mas de dos o tres horas, después la sensación de felicidad o lo que sea que sea eso que sentimos, se va, me hace sentir vacía de nuevo, sola... irónico ¿no? es como apagar y encender un interruptor pero lo que pasa es que no lo controlas, se enciende cuando le da la gana, dejando que todo te parezca distinto, asiendo que saques una sonrisa o incluso una risa. Pero mi pregunta es ¿Para que pasamos por todo este dolor si después morimos y todo lo que hemos echo se queda en el olvido? No es como un libro en el cual al protagonista le pasa de todo y acaba bien o mal da igual al menos alguien lee la historia y se entretiene, no, para nada, nosotros aguantamos el día a día y hacemos cosas que la gente ni valora ni se da cuenta, aguantando insultos y mil cosas mas, al final acabaremos comidos por los gusanos en un ataúd o echos cenizas en un jarrón o esparcidos por el mar.

Piensa antes de decir. Capítulo 7.

Capítulo 7.
Para comernos el helado, fuimos a un parque cercano. Gabriel y yo nos sentamos en un banco a la entrada del lugar, mientras mis padres y los suyos se sentaron en uno de lo bancos de las esquinas. Yo estaba sentada pensando y el estaba recostado en el banco mientras se terminaba el helado, en ese sitio no hicimos gran cosa, solo nos estábamos riendo de mi padre y cosas así. Cuando descansamos un poco volvimos al coche y fuimos al puerto, cuando llegamos todavía quedaba una hora así que fuimos a dar una vuelta por los alrededores, fuimos a una cafetería, al baño y después mientras volvíamos al coche Gabriel se poso a jugar con una barra de esas que es para no dejar pasar a los coches, estaba alta y el estaba haciendo como que se caía o algo así.
-Como se caiga me voy a reír un rato.-dije yo.
-Si se cae y le pasa algo seguro que te pones a llorar por su muerte.-me dijo su madre con una sonrisa.
-No, seguro que no.-contesté yo, pero en el fondo sabía que si el moría yo moriría con el.
Ya había llegado la hora de subir al barco, y como era más rápido subir sin el coche, pues así lo hicimos, mi padre y el de él se quedaron en el coche para entrar lo y nosotros nos fuimos a unos sillones súper cómodos.
-Ven.-le dije tirando le de un brazo, mi madre y la de él ya habían cogido sitio, pero yo me quería poner al lado de la ventana.-Vamos a la esquina.-dije yo, ya que ese era el único sitio que estaba libre.
-¿Te gustan las esquinas, eh?-le eché una mirada fulminante y el se echó a reír. Yo me senté al lado de la ventana y él se sentó a mi lado. Se podría haber sentado enfrente ya que eran 4 asientos con una mesa en medio, pero se sentó a mi lado. Me pidió el portátil y yo me puse a leer un libro, "Las sombras del viento" de Carlos Ruís Zafon, un libro que esta guapo, pero que por ciertas circunstancias lo empecé, me leí un capitulo y a día de hoy no lo he terminado. Cuando me empezó a doler la cabeza, miré por la ventana y el barco ni siquiera había zarpado. Miré que estaba haciendo Gabriel, ya que no tenía internet, dudaba mucho que pudiera hacer mucho, y estaba en el paint asiendo una tontería, me eche a reír. Le quité el portátil un momento porque había salido una ventana que decía que tenía que renovar el antivirus, la cerré y antes de devolverle el portátil le pregunté:
-¿Te sacas una foto conmigo?-se encogió de hombros, nos la sacamos y le pregunté que si la podía subir al tuenti y dijo que si. Le fue a poner algo para decorarla y yo le dije que pusiera nuestros nombres, fue a ponerlos pero después me miró y dijo:
-No, que después piensan que somos novios o algo.

viernes, 8 de julio de 2011

Piensa antes de decir. Capítulo 6.

Capítulo 6.
Bajamos para coger los coches, ellos iban en un coche, y yo y mis padres íbamos en otro, lo gracioso era que los dos coches eran antiguos, el de mi padre tenía 33 años y el de el padre de Gabriel tenía muchísimos más, parecía una feria, cada uno con un coche mas feo. y yo según me monté, me quedé dormida en el acto, tenía tanto sueño...
Me despertó el sol, en una curva me dio de lleno en la cara. Me estiré y miré por la ventana, quedaba poco para llegar a la cueva, íbamos por el desguace, así que desfruté del tiempo que quedaba. Cuando llegamos, ni siquiera me había despertado del todo.
-Venga vamos a hacernos unas fotos.-dijo Carol, la madre de Gabriel.
-¡No!-dije yo.
-¿Por qué?
-Porque me acabo de levantar y mira mi cara.
-Da igual, venga, vamos.-primero se sacaron una foto ellos y luego nosotros. Bajamos la rampa y llegamos a la puerta de la cueva, que raro... normalmente siempre estaba cerrada. Habían dos puertas, una en la que la gente dejaba recuerdos de gente fallecida y cosas así y en la otra era una cueva muy pequeña que dentro tenía la figura del Santo Hermano pedro, yo entré y recé un poco, mi madre también y nos sentamos en una silla. Gabriel entró aunque era ateo. Me hizo gracia verlo entrar, porque tenía que agachar la cabeza, ya que era demasiado alto y no cabía en la cueva, antes de irme me acerqué a la figura y miré hacia arriba, allí había un pequeño agujero, mi madre siempre me contaba que en ese agujero se escondía él cada vez que venía alguien. Salí y fui a dar una vuelta por la otra cueva, dí un par de vueltas hasta que mi madre decidió ir a la tienda que había en frente. Gabriel se había quedado allí, pero de repente alguien me tocó por detrás asustándome, había sido el, pero eso ya fue cuando estábamos dentro de la pequeña tienda, después volvimos a la cueva y me senté, Gabriel se sentó conmigo y su padre también.
Me había distraído con mis pensamientos y cuando me di cuenta Gabriel se estaba riendo mirando al padre, el padre estaba haciendo una pose y tenía mi bolso al hombro. Yo también me eché a reír.
-Dámelo.-dije yendo en su dirección.
-Deberías de tener cuidado, te lo quité sin que te dieras cuenta y tienes el portátil dentro.-asentí.
Nos montamos en el coche y me volví a quedar frita. Cuando me desperté llevábamos un montón de camino y todavía no habíamos llegado al restaurante, me estaba muriendo de hambre  y cuando llegamos el restaurante era una mierda, no había sitio y tuvimos que esperar y luego mi comida estaba mas o menos bien ¿pero la de mis padres? Puag.
Yo salí para fuera y Gabriel también y se empezó a reír de mi porque había un muro y yo no veía, el muro no me dejaba ver, pero el que era tan alto si veía y eso me sacaba de quicio. Al final me subí a un pequeño banco y pude ver algo. Mi madre vino y empezó a hablar con  nosotros. Luego yo quería un helado y me dijo que ahora iríamos a comernos uno. subimos una pequeña rampa y en la gasolinera nos compramos uno. Gabriel se adelanto y cogió mi favorito, el que nosotros dos siempre cogíamos.
-Ah, yo quiero ese.-fui a cogerlo, pero no había.-Jo, no hay.-y el se echó a reír, yo cogí otro.
-¿Lo quieres?-me preguntó tendiéndomelo.
-No, gracias.-dije con una sonrisa, el se limitó a encogerse de hombros.
-¿Tú no coges ese?-dijo mi madre al rato cuando llegó y vio a Gabriel con mi helado favorito.
-No hay más.-contestó él.
-¿Y no le das el helado a la niña?-preguntó mi madre, él me lo volvió a tender y lo negué.-¿Por qué no lo coges?
-Porque es de él.
-¿Y qué?
-Que no.-mi madre se dio la vuelta y pagó los helados