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Concurso Ellas de Montena

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miércoles, 7 de septiembre de 2011

Piensa antes de decir. Capítulo 14.


Capítulo 14:

Este capítulo va para las personas que siempre están ahí para leer mis historias, que sepáis que os aprecio.

-Laura, dame el mando.-dije yo, llevábamos un buen rato peleándonos por el mando de la televisión, ella quería poner una canción y yo otra.
-Olvídate.-dijo escondiendo el mando tras de sí. Me abalancé sobre ella e intenté quitarle el mando, algo que no sirvió de nada ya que ella pegaba patadas y manotazos.
-No te preocupes-dije levantándome y fulminándola con la mirada.-Cuando menos te los esperes te lo quitaré.-le amenacé y ella soltó un bufido.
-Sigue soñando Lisa.-dijo con una sonrisa malvada en la cara, la verdad era que a veces me daba miedo.
Miré a mi alrededor, pero por alguna razón no veía a Lucia por ninguna parte, decidí no darle más vueltas y empecé a idear un plan para quitarle el mando a aquella bruja que tenía por amiga. Gabriel por otro lado, nos estaba mirando a nosotras dos, seguramente pareceríamos dos niñas pequeñas, pero yo solo quería escuchar las canciones que yo quisiera, porque la verdad, no había mucho más que hacer.  Javi, Leo y Carlos se acababan de ir, así sin ningún adiós, y la verdad era que sin ellos aquello era muy aburrido.
No le había prestado mucha atención a Javi, pero estaba segura de que a él no le importaba ya que sabía mis sentimientos.
Al poco rato por fin conseguí el preciado mando, después de unas cuantas discusiones, robé mientras ella estaba despistada y puse una de las canciones que me gustaban, pero no sirvió de nada, ya que Lucía apareció y la verdad era, que tenía mala cara. Me iba a acercar a ella con el mando en la mano, pero me lo pensé mejor.
-¿Me lo guardas?-le pregunté a Gabriel.
-Dame.-me contestó.
-No se lo des. Te advierto.-el asintió.- Prométemelo.
-Que sí, pesada.-deposité el mando en su mano y me di la vuelta para ver que le pasaba a Lucía.
-¿Estás bien?
-No quiero amargarte el día.-respondió mirando al suelo.
-Ven.-dije levantándola de la hamaca y llevándola al patio delantero.-Dime qué te pasa ya.
-Déjalo, de verdad que no quiero hablar de eso.
-Vale, pues anímate.-ella hizo una mueca, me eché a reír y nos acercamos a la fuente para sacarnos una foto, luego de sacarla, ella miró el agua con mala intenciones y yo grité:
-¡Ni se te ocurra!-pero ya estaba mojada, me llené las manos de agua y nos echamos a correr, la moje un poco y después le sugerí que mojáramos a los demás, y eso fue lo que hicimos.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Piensa antes de decir. Capítulo 13.

Piensa antes de decir:
Capítulo 13:
Le puse un plato y le di a elegir para que comiera lo que él quisiera. Empecé a hablar con él de varias cosas sin importancia, Lucía, me miraba de vez en cuando y me sonría, yo le respondía poniendo los ojos en blanco. “Está niña es…” pensé, luego me levanté para sacarnos fotos, y mientras caminaba, bailaba. 
Nos sacamos varias fotos y cuando Gabriel terminó de comer se acercó, yo le cogí del brazo y le dije a Lucía que nos sacara una foto, ella asintió y la sacó, luego le pedí la cámara para ver la foto y oí una carcajada detrás de mí.
-¿De qué te ríes?-le pregunté a Gabriel con una mirada desafiante.
-De que te saco una cabeza, que bajita eres…-le fulminé con la mirada.
-No soy baja. Tú eres el alto.-en ese momento una de la chiquillas me cogió del brazo y me hizo posar para varias fotos. Miré a Gabriel de reojo y vi que estaba sentado a un lado, apartado. La verdad, me dio pena. Realmente no sabía por qué había venido, no conocía a nadie y estaba claro que él sabía que pasaría algo así, no lo entendía de verdad que no. “¿Por qué está aquí? ¿Por qué vino desde tan lejos para venir a esté asadero? Decidí preguntárselo a Lucía y ella me echó una mirada como diciendo: ¿no es obvio?
-¿Qué?-dije encogiéndome de hombros.
-A veces me pregunto que si eres boba o simplemente te lo haces.-alcé las cejas.- Lisa, vino por ti, ¿por qué si no estaría ahí sentado mirando para los celajes? Nadie haría algo así si no fuera porque le gusta alguien.
-¿Tú crees?
-Estoy segura.-asentí y me acerqué a él.
-¿Ahora quién es el azorado?-simplemente me dedicó una sonrisa.- ¿No te aburres?-se encogió de hombros, parecía que no tenía la intención de hablar.- ¿Por qué has venido?
-¿Por qué me invitaste?-le miré con una cara un tanto extraña y suspiró.- Mejor que estar en mi casa jugando a la play es ¿no crees?-asentí, ¿así qué solo era por eso? Sentí una punzada de dolor en el pecho. ¿Pero qué más esperaba? ¿Qué me mirase a los ojos y me dijera que me quería? ¿Qué la razón de que estuviera allí era simplemente que quería estar conmigo y nada más? Soy muy ingenua ¿no creéis?
Todo se juntaron para sacarse una foto y yo que soy muy entusiasta y también porque quería salir de allí, me abalancé sobre Carlos que estaba sentado en el piso y pegué un grito. Cuando vi la foto no pude hacer otra cosa que reír y reír. Solo salía posando María, Carlos estaba mirando hacia la derecha,  Javi estaba de rodillas detrás de Carlos con las dos manos levantadas con el signo de victoria y mirando hacia dios sabe dónde, Leo salió con la cabeza cambada porque se estaba colocando el pelo y yo salía con las manos apoyadas en la pierna de Carlos y mirando al cielo con la boca abierta. Todo un espectáculo, quien nos viera pensaría que estábamos borrachos y eso que lo más fuerte era coca-cola sin cafeína.