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Concurso Ellas de Montena

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jueves, 25 de agosto de 2011

Piensa antes de decir. Capítulo 12.

Capítulo 12

 Lo siento muchooo se que hace tiempo que no subo y de verdad lo siento, solo espero que este capítulo os guste. Un beso :) Hay va el capítulo:


-Lisa, no te preocupes.-me decía Lucía, yo no dejaba de mirar la puerta, esperando con todas mis fuerzas, deseándolo aún más, que el subiera aquellas escaleras para así hacer que mi corazón se sintiera tan solo, solo quería que el estuviera allí, aunque no pudiera abrazarlo por miedo, aunque no pudiera hacer nada, solo quería que viniera.
-Lucía, acompáñame a hacer la tortilla.-dije, ella se levantó y me acompañó.
-¿Estas bien?
-Sí, no pasa nada.-dije con una sonrisa triste, saqué la tortilla de la nevera y la metí en el microondas.
-Bueno, pues ahora que tu estas bien, yo no lo estoy.-dijo con una sonrisa -Tengo mucha hambre así que termina ya con esa tortilla.-me eché a reír, su cara daba mucha risa.
-Y encima los olores no ayudan ¿verdad?
-No, la verdad es que no.-el microondas pitó y yo cogí un paño para sacar el plato, empecé a cortar la tortilla y vi como Lucía se la estaba comiendo con la mirada.
-Coge un trozo anda.-me miró esperanzada, sus ojos emitían una luz de alegría.
-¿De verdad?-asentí, ella cogió el trozo y se lo echó a la boca, yo me eché a reír.
-Saca la, seguro que aquellos también tienen hambre.-ella asintió la sacó y yo me quedé poniendo otra tortilla y cortando el pan, cuando lleve las otras dos cosas para afuera, ya no quedaba más que un trozo de aquella tortilla.
-¿Quién la coge?-preguntaron las chiquillas que estaban en la mesa, ellas se miraron mutuamente.
-Yo.-dije cogiéndola y haciendo un visto y no visto de aquel trozo de tortilla, ellas me fulminaron con la mirada y yo me eché a reír. Ellas eran demasiado.-Aquí os dejo otra tranquilas.-dije sentándome, ellas esbozaron una sonrisa.
Cuando la tortilla se estaba acabando, miré a los chiquillos que estaban en la barbacoa y pregunté:
-¿Ellos la han probado?
-No.-dijo una de ellas, los chiquillos se dieron la vuelta y cogieron los trozos que quedaban.
-¡Oye!-gritamos todas, ellos se encogieron de hombros mientras masticaban.
-La verdad es que no me cabe nada más.-dije ellas asintieron.


Ellos terminaron de hacer la carne y las salchichas y las pusieron en la mesa.
-¿Lucía, nos hacemos una foto así?-le pregunté mientras me metía la salchicha en la boca y sonreía con casi toda esta por fuera. Ella me miró y se empezó a reír.
-Parece otra cosa.-dijo mirándome a la cara y soltando una carcajada muy escandalosa.
-¡Guarra!-le grité yo mientras me reía con ella. Me enfade y miré hacia otro lado.
-Oh, venga, no te enfades, vamos a sacárnosla.
-No, ahora no quiero.
-¡¡Vengaaa!!-asentí, cogí la salchicha y nos asamos la boca, ¡estaba ardiendo!-Sácala  ya que me quemo.-yo no pude aguantar la risa, nos sacaron la foto, dejé la salchicha en el plato y empecé a reír y no podía parar, al final todo el mundo se acabó riendo por mi risa.
Terminamos de comer y cuando dejé el tenedor encima de la mesa alguien entró por la puerta e hizo que se me plantara una sonrisa estúpida en la cara.
-Siento llegar tarde, mi padre no estaba y mi madre tenía que esperar por él.
-No pasa nada.-dije mientras me levantaba.
-Toma, el dinero.-me extendió un billete de cinco euros que yo le di a mi madre, diciéndole que me diera un euro para darle.
-Cuiden de él.-dijo el padre poniéndole una mano encima del hombro a Gabriel, yo puse los ojos en blanco y él se fue.
-Gabriel, estos son Carlos y Javi, Carlos, Javi, este es Gabriel.-dijo mi madre presentado.
-¿Mamá?-dije yo con cara de incredulidad, ella se encogió de hombros y se fue.
Bueno no es muy grande, pero os pido que me dejéis un comentario diciendo que os parece, pronto subiré el siguiente.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Piensa antes de decir. Capítulo 11.

Capítulo 11.
Por fin llegó el viernes, todo el mundo había quedado en venir a las 7, menos Lucía y Carlos que venían antes. Lucía llego a las seis para elegir la ropa juntas y eso. Y Carlos a las seis y media, siete menos algo para fastidiar.
Lucía no sabía llegar a mi casa y la tuve que ir a buscar a la calle de arriba. Era la primera vez que hablaba con la madre y era súper simpática. Luego de que le dijera que tuviera cuidado fuimos a mi casa y nos metimos en mi habitación.
Abrí mi ropero y Lucía se sentó en el piso, ya que en la ultima repisa estaban todas mis pinturas, pulseras, collares y demás y se puso a investigar.
-¿Por qué todo el mundo cuando entra a mi habitación hace lo mismo?-ella se echó a reír.
-¿El qué?
-Ponerse a registrar.
-Perdona, pero has abierto tu el ropero.
-Bueno, vale.-se puso a mirar las cosas y cogió un joyero de madera que era de Hawai que me había traído mi tía de ese mismo sitio para el regalo de mi comunión y dentro había una carta y empezó a leerla.-¿Que haces?
-¿No tienes más cartas?
-Si que tengo.-me levanté y de una caja que tenía paja roja y un osito de peluche muy pequeño, saqué un montón de cartas.
-Bonito sitio para guardar las cosas.
-Me registran mucho.-dije mientras me reía. Ella asintió y las empezó a leer. Eran cartas de San Valentin, no eras de chicos si no de amigos que me decían que era muy buena amiga.
-Recibiste unas cuantas ehh.-asentí. Después de un rato Lucía me preguntó:
-¿Qué me pongo?-me preguntó ella sacando varios conjuntos de una mochila. Habían varios, pero cuando sacó el último lo tuve claro. Era una falda gris alta con cuatro botones y un vuelo, una nadadora blanca, unas medias grises y unas botas blancas.
-Ese.
-¿Este? ¿No crees que es mucho para estar aquí?
-No, ponte ese.-ella asintió.-Me voy a duchar. Cámbiate tu aquí.-ella volvió a asentir y yo me fui a duchar, cuando volví, ella ya estaba vestida, abrí mi ropero, pero no sabía que ponerme para estar guapa, ya que toda mi ropa era de diario y no me podía poner el vestido que yo quería porque hacía frío, así que al final me puse algo que no me convenció nada. Una camiseta roja, con un chaleco suelto, negro, un vaquero y unas botas negras hasta las rodillas.
Cuando terminé de vestirme llegó Laura, después Carlos (se había retrasado). Bajamos y empezaron a llegar más gente que oía de milagro ya que Laura tenía la música a tope. Me lo pase súper bien durante una hora y media, pero al ver que Gabriel no venía mi corazón se rompió en dos.

martes, 2 de agosto de 2011

Piensa antes de decir. Capítulo 10.

Capitulo 10
El lunes llegó le conté lo ocurrido a Javi, aunque por miedo a lo que pensara de mi, no le dije todo.
-¿Y? ¿Solo eso?-asentí.-Pss.-la verdad es que a veces era un poco pasota. El resto del día fue normal.
Pasaron un par de días y me fue haciendo más y más amiga de Lucía, a la cual en muy poco tiempo le conté que estaba "enamorada". Ella se lo tomó como una noticia cualquiera ya que no conocía mi carácter y no me había visto crecer como lo habían echo mucho de mis compañeros, los cuales pensaban que yo era "la-que-nunca-va-a-tener-novio"
Realmente no paso nada interesante entre Gabriel y yo hasta que un día me dio por hacer un asadero con mis amigos.
Lo tenía todo planeado y había pasado un mes, más o menos desde lo ocurrido en el barco y yo y Lucía eramos inseparables o al menos por mi parte y le conté que tenía intención de invitarlo para que lo conociera pero que creía que no iba a ir porque vivía muy lejos.
-Tu invita le.-fue lo único que me dijo, yo asentí y en esa semana lo vi.
-Hola.-dije cuando llegué a su casa, me senté en la mesa. Él no estaba allí, estaba arriba y como siempre, cada vez que me tenía de espaldas me daba en un costado.
-Voy a hacer un asadero ¿quieres venir?
-Vale, ¿cuando?
-El viernes.
-Tengo piscina.
-Es por la noche. ¿A que hora terminas?
-A las 8, ¿a que hora empieza eso?
-A las 7 pero si quieres puedes venir después de eso.
-Vale, a las ocho estaré allí, bueno si mi madre me deja, ¿mamá puedo ir?-ella se giró y asintió.
-¿Pretendes que tu madre te lleve hasta mi casa?-preguntó mi madre.
-Si no me lleva ella voy en el autobús.
-Pero si tu nunca has cogido un autobús.
-Pues sino me llevas lo cojo.
-Yo te llevo no te preocupes.-dijo la madre para que se cayara.
-Pues nos vemos allí.
-Tienes que llevar 4 euros.
-¿Qué cara, no?
-Es para la comida.
-Entonces vale.-y en ese momento empezamos a hacer la lista de lo que ibamos a comprar.